Entre los hitos femeninos creo el más destacado sea parir un hijo. Es un acto iniciatico único para los padres donde mamá ha sido habilitada biológicamente para administrar y permitir el desarrollo pleno del nuevo sujeto.
El amamantamiento es otro gran milagro que sucede a la magnífica puesta en escena orgánica con funciones expertas mujer a partir de la concepción y donde el tiempo va marcando estaciones sólo en sentido vital; luego asomará quien demanda (bebé) y la oferta láctea (mamá) disponible a toda hora como ley natural.
Puede parecer una lista de obviedades, sin embargo necesario repasarlas si queremos precisar cómo debe estar sintiendo una mujer dispuesta a amamantar fluida y abundante a recien llegado bebé.
-Apertura,aceptación de los cambios internos y externos
-clara para enfrentar el nuevo orden
-con energía y voluntad
-descansa y durme adecuadamente
-en pleno contacto con su hijo
-siendo capaz de poner límites necesarios en espacio materno
En Terapia floral estan las más conocidas Bach y otras que facilitan estos estados permitiendo armonizar adecuadamente el escenario íntimo y amoroso suscrito a la maternidad.
martes, 13 de julio de 2010
viernes, 2 de julio de 2010
Sol

Acá en el sur ha llegado el invierno.
Es el sol que otra vez toma distancia, cierra la puerta, se desapega, va más allá de nosotros a extender poderosa tarea de calificar la vida, es luz, movimiento, combustión y referente absoluto en la comunidad galáctica.
Y aquí como si quedaramos a oscuras, en la mitad fría parecida al abandono, contraidos, guardando y tejiendo calor. Urge incrementar también desde la terapia floral todo eso relativo a la maestría del fuego.
En la abundante gama de esencias florales se destacan las que proporcionan el balance necesario para cuerpo y alma en déficit lejos del arquetipo "padre"; uso en fotodependientes, depresiones asociadas a falta de luz, enfriamiento, desaliento y falta de voluntad.
A toda semejanza la esencia de Girasol promueve atributos de autodeterminación y fortaleza interna, actua la certeza de la guia del padre.
Saint John Worth,(Hierba de Sn Juan); para quienes se sienten vulnerables, en pofundos miedos y padecen trastornos del sueño.
Gorse, quien ha perdido la fé, se siente incompetente y sin habilidad para revertir su estado, esta flor despierta la esperanza, estimula, empuja y aporta autocapacidad.
Mustard en esencia cura la melancolia y la desesperación, aparta la tristeza y retorna la alegria de vivir.
martes, 22 de junio de 2010
Frase de uso Permanente
El miedo y sus secuaces (dudas, carencias, enfermedades y muerte) se alimentan de una realidad que no existe: la dimensión conocida como futuro.
tomada del libro "El metodo II" Lita Donoso
martes, 8 de junio de 2010
Escrito por Edward Bach en 1935
Me pregunto si Dios tenía un perrito negro, un perrito crespo y lanudo como el mío; con largas orejas sedosas y una nariz redonda y húmeda,y ojos castaños y tiernos, llenos de brillo.
Estoy seguro de que si él hubiese tenido ese perrito negro, se habría sabido, desde el principio, que él era Dios; no se habría necesitado otra prueba de que Cristo era divino, y hubieran adorado el suelo que él hollaba.
Me temo que no lo tenía, porque he leído que él oraba en el jardín, solo; pues todos sus amigos y discípulos se habían ido...
incluso Pedro, a quien llamaban piedra.
Y, oh, estoy seguro de que el perrito negro, con un corazón tan tierno y cálido, nunca lo hubiera dejado sufrir solo, sino que, acurrucado bajo su brazo, hubiera lamido los dedos amados, crispados en agonía, y, contando todos los favores, antes bien pérdidas, cuando se lo hubieran llevado, hubiera trotado tras él y lo hubiera seguido en silencia a la cruz.
domingo, 30 de mayo de 2010
Emociones de contagio
En tiempos de sucesiva movilidad y agitación he reafirmado la noción de a cada frasco de tratamiento floral incluir esencias para drenar emociones adheridas frecuentemente por contagio, considerando la vida ordinaria en que expuestos a innumerables estímulos e influencias que sobrecargan la capacidad perceptiva, sin filtro, sin participación de la conciencia, y que evidentemente nos sorprenden con diversas e incómodas sensaciones que van desde inquietud, nerviosismo, miedos; manifestaciones de síntomas como malestar digestivo, alteración del sueño, baja energía, mal humor, cansancio y otros.
Las siguientes flores actúan poderosas formando parte de las dos primeros frascos y fórmulas.
Crab apple: Manzana silvestre definida por el arquetipo de la purificación.
Dandelion: Diente de León regulador de energía, enseña a respetar el propio ritmo vital
Chaparral: Desintoxicante psíquico, activador inmunológico y trabaja en cuerpo emocional y etéreo.
Las siguientes flores actúan poderosas formando parte de las dos primeros frascos y fórmulas.
Crab apple: Manzana silvestre definida por el arquetipo de la purificación.
Dandelion: Diente de León regulador de energía, enseña a respetar el propio ritmo vital
Chaparral: Desintoxicante psíquico, activador inmunológico y trabaja en cuerpo emocional y etéreo.
jueves, 20 de mayo de 2010
California Wild Rose
martes, 18 de mayo de 2010
¿Dónde estan los niños?
Las mamás nos sentimos frecuentemente indocumentadas en el territorio infantil,
nuestros pequeños superan la comprensión y nos someten a cuestionamientos claves
respecto de cómo conducir sin frenar en seco o entrar contra sentido; las normas en esa área están medianamente definidas por la experiencia de hijas que cada una tuvo, luego claro está de haber procesado y establecido si fuimos encaminadas apropiadamente en el desarrollo de capacidades, atendiendo sensibilidad, afectividad y creatividad en un clima hogareño de contención y amor, mucho amor.
Los hijos de antes y hoy traen sus sorpresas, los de ahora hasta parece han venido un tanto exuberantes, provistos de puertos de entrada y salida para una nueva tecnología de administración que exige repasar y aplicarse en la práctica de la también naciente maternidad.
Avanzando sobre esta “era” caracterizada por la información con énfasis mediático, muchas de nosotras hemos sido advertidas acerca de que estos pequeños podrían tener atributos especiales, atributos respecto de la misión de sus almas arribando para este turbulento devenir, con valiosas revelaciones del qué y cómo mejorar un contrato vencido sobre nuestra coexistencia barriendo por cierto, muchas de las arruinadas estrategias de control y dominio que acostumbramos a reproducir sin reparo.
Durante un tiempo nos vimos en la frívola discusión si nuestro niño calzaba con los rasgos de índigo, cristal o algún otra representación fenomenológica que nutriera la vanidad y de algún modo señalara positivamente la honra familiar aún cuando desde la escuela se nos notifique respecto de una conducta inapropiada para la sala de clases; con presunciones de hiperactividad, déficit atencional, fobia social, intolerancia a la frustración, u otra rotulación que nos instala en alerta y obliga a someter a la criatura a necesario análisis psicológico y consecuente tratamiento que regule adecuadamente su comportamiento en el ámbito socio-escolar.
Mientras esto, los chicos sólo expresan y expresando nos impacientan, entristecen, inquietan y desesperan hasta así asumir nos queda aún conocer tanto del entramado sutil y emocional asignando tareas y desafíos para cada día de crianza. La ruta médica está siempre disponible, suele ser la más conocida y validada por la comunidad, el certificado emitido junto a la prescripción de fármacos renueva el pase al establecimiento facilitando una cierta y deseada normalidad.
Ser madre supone esta ligazón sensible, absoluta y efectiva con los hijos, de modo que nos reconocemos en el rol de guardadoras de su dignidad tan adherida a la propia, desde esa mirada sentir duda, reserva y ser fieles al ideal del bien integral es imprescindible. Entonces la búsqueda de una mejor operatividad en la conducción formará parte del trayecto y en la marcha de aciertos/desaciertos maduraremos, creceremos afinando los sentidos para acompañar, mejorando la escucha y atención, reconfigurando también el propio vehículo a través del que nuestros hijos van yendo y llevando su singularidad hasta el propósito.
Ellos son la guía que señala cuan competentes estamos siendo para tutelar con armonía lo original/esencial del nuevo modo ser y estar aquí.
nuestros pequeños superan la comprensión y nos someten a cuestionamientos claves
respecto de cómo conducir sin frenar en seco o entrar contra sentido; las normas en esa área están medianamente definidas por la experiencia de hijas que cada una tuvo, luego claro está de haber procesado y establecido si fuimos encaminadas apropiadamente en el desarrollo de capacidades, atendiendo sensibilidad, afectividad y creatividad en un clima hogareño de contención y amor, mucho amor.
Los hijos de antes y hoy traen sus sorpresas, los de ahora hasta parece han venido un tanto exuberantes, provistos de puertos de entrada y salida para una nueva tecnología de administración que exige repasar y aplicarse en la práctica de la también naciente maternidad.
Avanzando sobre esta “era” caracterizada por la información con énfasis mediático, muchas de nosotras hemos sido advertidas acerca de que estos pequeños podrían tener atributos especiales, atributos respecto de la misión de sus almas arribando para este turbulento devenir, con valiosas revelaciones del qué y cómo mejorar un contrato vencido sobre nuestra coexistencia barriendo por cierto, muchas de las arruinadas estrategias de control y dominio que acostumbramos a reproducir sin reparo.
Durante un tiempo nos vimos en la frívola discusión si nuestro niño calzaba con los rasgos de índigo, cristal o algún otra representación fenomenológica que nutriera la vanidad y de algún modo señalara positivamente la honra familiar aún cuando desde la escuela se nos notifique respecto de una conducta inapropiada para la sala de clases; con presunciones de hiperactividad, déficit atencional, fobia social, intolerancia a la frustración, u otra rotulación que nos instala en alerta y obliga a someter a la criatura a necesario análisis psicológico y consecuente tratamiento que regule adecuadamente su comportamiento en el ámbito socio-escolar.
Mientras esto, los chicos sólo expresan y expresando nos impacientan, entristecen, inquietan y desesperan hasta así asumir nos queda aún conocer tanto del entramado sutil y emocional asignando tareas y desafíos para cada día de crianza. La ruta médica está siempre disponible, suele ser la más conocida y validada por la comunidad, el certificado emitido junto a la prescripción de fármacos renueva el pase al establecimiento facilitando una cierta y deseada normalidad.
Ser madre supone esta ligazón sensible, absoluta y efectiva con los hijos, de modo que nos reconocemos en el rol de guardadoras de su dignidad tan adherida a la propia, desde esa mirada sentir duda, reserva y ser fieles al ideal del bien integral es imprescindible. Entonces la búsqueda de una mejor operatividad en la conducción formará parte del trayecto y en la marcha de aciertos/desaciertos maduraremos, creceremos afinando los sentidos para acompañar, mejorando la escucha y atención, reconfigurando también el propio vehículo a través del que nuestros hijos van yendo y llevando su singularidad hasta el propósito.
Ellos son la guía que señala cuan competentes estamos siendo para tutelar con armonía lo original/esencial del nuevo modo ser y estar aquí.
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